Mariel Iribe Zenil
Su semblante lo dice todo: Luis Armenta Malpica (Ciudad de México 1961), vive la transformación de su poesía, y evoluciona con ella para crear una serie de eslabones entre sus libros, donde el erotismo, el lenguaje y el silencio, reflejan la preocupación del poeta.
Armenta Malpica ha recibido diferentes premios nacionales e internacionales, entre ellos mención honorífica en el Premio Nacional de Poesía Hugo Gutiérrez Vega, ganó el Premio Iberoamericano de Poesía Pablo Neruda, y ha traducido del francés a los poetas Dominique Lauzon y Eric Roberge.
Su infancia transcurrió en los escenarios. Los títeres y las marionetas fueron los primeros síntomas de la existencia del artista que llevaba dentro.
“Al principio tenía un grupo de teatro, hacíamos títeres y marionetas, pero no escribía para nada, todo había sido físico. Ahora me siento muy cómodo y feliz con lo que hago. Estoy metido en la literatura y en el buceo. Mis libros tienen elementos marinos, pero yo ni siquiera sabía nadar. Entonces la experiencia fue buena, primero escribí y después comprobé y mi intuición funcionó.
Pero fue a los 15 años cuando Armenta Malpica llegó a vivir a Guadalajara, y en esa ciudad, con la idea de llegar a ser novelista, se acercó a la literatura.
“Escribo desde el 90 que entré a la escuela de escritores. Tenía 27 años y quería ser narrador, escribir cuento y novela, pensé que era la rama en la que tenía más posibilidades, pero como tenía tonos y ritmos más figurativos, me involucré en la poesía, pero no lo pensé en un principio. Llegué ahí por la literatura en general, porque me gustaba la lectura y por acercarme a un mundo que siempre se me ha hecho interesante”.
Sin embargo, por formación de familia, la literatura alemana, el ensayo, y la filosofía fueron algunas de sus primeras lecturas, dejando de lado la poesía y los escritores mexicanos.
“Cuando entré a la escuela de escritores y me dieron la lista de libros me quedé asustado porque había leído algunos, pero no era una lectura continua, ni consentida siquiera. No conocía a varios escritores mexicanos, mis lecturas eran ensayo, poco de novela, y muy poca poesía”.
Pero la facilidad y la naturaleza con la que Armenta Malpica encontró el despliegue entre la vida y la poesía, hicieron que entrara de lleno a trabajar el verso y las formas poéticas, sin abandonar completamente la línea narrativa.
“Se me da fácil la poesía, hacer un cuento para mi es dificilísimo, encuadrarlo, darle la estructura y que funcione. En la poesía encontré todo lo contrario y me apasiona la idea de escribir poesía, y últimamente estoy escribiendo sobre los aspectos del lenguaje, la poética del silencio. A partir de los elementos naturales quiero encontrar la transparencia o terredad”.
La novela frustrada, y no tanto
Preocupado por el lenguaje, el poeta jalisciense por adopción, escribió una novela, “su novela frustrada”, que estuvo finalista en el Premio Planeta, pero que por su compleja estructura no fue publicada, y tiempo después se convirtió en “Mundo Nuevo Mar Siguiente”, libro de poemas.
“Si, si tengo una novela frustrada, es una novela que no quisieron publicar en Planeta porque era muy compleja, quería que hiciera más ligera la estructura, porque estaba trabajada como una jugada de ajedrez, entonces la gente que no sabía ajedrez no le iba a entender, pero yo no la quise cambiar, no sentía ni quería hacer eso. De ahí salieron poemas y una obra de teatro. Finalmente se quedó en un libro de poemas que se llama “Mundo Nuevo Mar Siguiente”, que se publicó por la Secretaría de Cultura de Jalisco”.
Armenta Malpica, está convencido de haber nacido para la poesía. Escribe sin horario, y siempre que las ideas y las formas llegan a la mente, para seguir tejiendo las cadenas que unen a cada uno de sus libros.
“Si mi trabajo es escribir, escribo todo el tiempo. La poesía me sigue pareciendo un mundo fascinante, pero entre más leo, lo que siento es que quiero escribir poemas, ya queda muy poco en mí del narrador, no me da la sensación de estar vivo que encuentro en la poesía. En la narrativa encuentro respuestas, y en la poesía un respiro con asfixia de que me quiero empapar.
“Escribo cuando quiero, nunca he estado en la situación de no saber qué escribir, después de haber escrito tanto sigo escribiendo muchísimo”.
Voluntad de la luz
Una de las anécdotas que más morbo ha generado dentro del medio literario, fue la de Luis Armenta, quien con el libro “Voluntad de la luz”, recibió el Premio Clemencia Isaura, y después, sin saber que la convocatoria no permitía en el concurso libros premiados, lo mandó al Premio Aguascalientes, y también lo ganó.
“Yo supe del Premio Aguascalientes por un periódico, vi que decía que tenía que ser inédito (el libro) y mi material no estaba publicado, pero ya había ganado el Premio Clemencia Isaura, entonces pues resulta que gana. Ya me habían entregado el premio, fui a la premiación. Pero uno de los jurados de Mazatlán leyó la nota del premio y dijo que él había premiado ese libro.
“Después me mandaron llamar los organizadores, yo aun estaba en Aguascalientes, y me preguntaron que qué había pasado con eso, pero yo les dije que en mi ficha decía. Se portaron muy bien en ese aspecto. Lo del premio no fue premeditado, querían que me quedara con el cheque, pero se los regresé, no se me hacía honesto. Es una anécdota muy buena”.
Así fue como se le abrieron las puertas en diferentes editoriales, incluso en Tierra Adentro, donde antes del Premio Aguascalientes, le habían rechazado la propuesta.
“Antes de lo del Aguascalientes, yo había mandado el libro a Tierra Adentro y me mandaron un dictamen diciéndome que no lo podían publicar. Después del premio me lo pidieron y muchas editoriales querían el material. Ya va la tercera edición del libro en la colección La Centena, de CONACULTA y VERDEHALAGO”.
Mantis Editores
Desde 1996 Luis Armenta es editor del sello editorial Mantis Editores, donde se publican poetas de México y Canadá. Mantis tienen más de 104 publicaciones, y este año se publicarán 20 libros más, entre ellos los de Jorge Esquinca y Luis Vicente de Aguinaga.
Además, Mantis, en coedición con la editorial Les Écrits des Forges, publican a poetas de Quebec.
“Tenemos ya 25 poetas de Québec, es una coedición, por cada autor mexicano que ellos traducen y publican, nosotros hacemos lo mismo con uno de allá para mostrar su trabajo en México”.
Entre los autores que publican en esta editorial se encuentran José Javier Villarreal, Minerva Margarita Villarreal, Juan José Macías, Francisco Magaña, Jorge Souza, Claude Beausoleil, Jean- Marc Desgent.
Después de varios años dedicados a la creación literaria y a Mantis Editores, Armenta Malpica continúa en la búsqueda y confía en los efectos de la transformación de la poesía.
“Tengo poco tiempo escribiendo, sigo en la búsqueda y no quiero perder eso, el ojo que todo lo quiere ver, lo que se ve con el ojo derecho y lo que se ve con el izquierdo, para después hacer la conjunción, con cierto rompimiento sintáctico, muy a la manera de Rojas, para ver como funciona el discurso por si solo, sin la carga emocional o el mito que ha permeado los libros anteriores.
“La poesía se transforma con el tiempo, cobra madurez, pero nunca dejamos de crear. Escribo muy rápido y en la revisión es cuando se me revelan, descubro los textos”.


Hola luis: me complace mucho saludarte desde Tampico, Tamps.
nos conocimos el año pasado en la feria del libro,,,
y bueno la razon de saludarte es para comentarte que el
jueves 26 de feb. presento con una compañera (Martha
Rodríguez) lectura de poetas contemporáneos y me parece
que no podiaa leer sin incluir de tu libro pureza inaugural.
y la verdad muchas felicidades por u currículum. Espeo poder
leer y seguir en contacto contigo. ! saludos ! Arturo.